Un grupo de ciudadanos integrantes del Frente Nacional por la Familia, acudió a la sede del Poder Legislativo a entregar a los legisladores 64 mil 497 firmas ciudadanas en defensa de la vida y por la no despenalización del aborto en el Estado de Querétaro y manifestando su oposición a las iniciativas de ley sobre el aborto presentadas en esta Legislatura; además de exhortar a los legisladores para que el día 25 de marzo lo declaren como el “Día Estatal de la Vida”, reafirmando la defensa de esta, establecida en la Constitución Política local.
Los diputados del Grupo Legislativo del PAN, Juliana Rosario Hernández Quintanar, Alejandrina Verónica Galicia Castañón, Luis Antonio Zapata Guerrero y su coordinador, Guillermo Vega Guerrero, así como el diputado independiente, Enrique Correa Sada recibieron las firmas ciudadanas, con el objeto de “proclamar que la vida es el bien más preciado y el derecho fundamental de toda persona humana, desde su inicio hasta su término natural, por lo que merece respeto, protección y celebración, pues constituye la base de toda sociedad justa”.
El diputado Guillermo Vega Guerrero, recibió los paquetes con las firmas ciudadanas y expresó “el Grupo Legislativo del PAN y algunos otros diputados estamos con esta causa, creemos en la vida”, dijo que mientras más ciudadanos haya para tomar los asuntos que les interesan, el estado seguirá funcionando como hasta ahora.
Precisó que “las casi 65 mil firmas que dejan son lo que se necesita, ya que se están expresando de una manera pacífica y legal”. Recordó que “hace algunos meses cuando en la Comisión de Administración y Procuración de Justicia se rechazó el dictamen de la despenalización del aborto, hubo algunos actores quisieron ganar la batalla haciendo ruido, pero son pocos, y este movimiento que es de muchos más, por lo que acciones como esta, bien organizada, son las que defenderán la vida”.
El legislador dijo que esta es una lucha diaria, ya que hay despachos jurídicos que se dedican a litigar en contra de la vida, además de querer obligar a los diputados a que tengan que hacer lo que los otros quieren, valiéndose de estrategias profesionales: “Nuestro ruido debe ser tan fuerte, que obligue a la opinión pública a que no haya actores que se callen en la defensa de la vida”, precisó Guillermo Vega.






